"Un chopp directo... de casa" Nota en el diario El País 14/09/09

Un grupo en Internet reúne a 200 interesados en elaborar cerveza casera. Para la mayoría es un hobby, pero no deja de tener potencial como emprendimiento.

Rompe el hervor y Carlos Mornelli agrega tres adiciones de lúpulo. Le baja la potencia a la garrafa, pero no puede evitar que un poco de líquido se desborde. Ya se siente el olor inconfundible. "Cerveeeeza", salivaría Homero Simpson. Desde que se mudó, hace un año, es la primera vez que este empleado bancario elabora su propia "birra" en el fondo de su casa.

Carlos está en la última etapa de un proceso de cinco horas: ya le puso cucharaditas de zinc y calcio al agua de OSE en el primero de sus tres tanques (todos barriles de cerveza adaptados), ya le agregó la cebada malteada en el segundo y ahora está macerando el líquido en el tercero, a una temperatura entre 60 y 70 grados. Al final extrae el "mosto", lo enfría y deja fermentar en bidones o recipientes. Ahora necesitará paciencia para degustar el producto terminado, unos 40 litros de una bebida de amargor medio, color acaramelado y una poco más de cuatro grados de alcohol: "para que se pueda tomar hace falta, como mínimo, tres semanas", asegura. "¡Ough!", se lamentaría el patriarca de Springfield.

El Club de Cerveceros Caseros del Uruguay (Cccuy) es una "institución" virtual, sin personería jurídica ni autoridades; cuenta con 200 miembros y se formó como un grupo del portal Yahoo! Sin embargo Carlos, "socio" desde hace cinco años, dice que sólo unos 30 están en actividad. No hay más motivación que elaborar una cerveza a gusto (y color, y espesura, y graduación alcohólica) del consumidor. A través de Internet, los colegas se pasan datos de recetas, temperaturas y tiempos de maceración o fermentación. Han organizado charlas con expertos extranjeros para mejorar su técnica. Además, periódicamente se reúnen para compartir, y comparar, sus creaciones. El último cónclave de homebrewers (el anglicismo que denomina a los que tienen esta afición) fue el jueves 3 de septiembre en lo de Daniel Hambeck, un técnico electricista cuyo opus más celebrado fue una cerveza de naranja.

Dicen los homebrewers criollos que es ensayo y error. Aseguran que, para empezar, basta con unas ollas y una heladerita de camping. Coinciden que a la primera cerveza producida, como al primogénito, se le tiene un cariño especial... más allá que los años demuestren que era una bazofia intomable. "El 99% de nosotros hace cerveza por hobby, pero creo que en el fondo todos tenemos el sueño de dedicarnos a esto", reconoce Carlos. Algunos ya andan tras ese sueño.

A medida. "Nuestro primer macerado fue en una heladerita de camping", recuerda la ingeniera química Mariana López. Eso fue en 2007, luego de una iniciativa de Alejandro Baldenegro, miembro del Cccuy. "Quedó re-turbia, y muy rica", asegura mientras supervisa la operativa en una antigua carnicería en la calle Uruguay, donde funciona hoy Cervecería del Sur. De ahí sale Davok, una cerveza artesanal que hoy puede consumirse en locales como The Shannon Irish Pub, Burlesque y el restaurante Madredeus.

Ese es un emprendimiento de cinco amigos, cuatro ingenieros y un estudiante de Economía, que antes de elaborar su primer producto ya tenía un cliente. La historia puede resumirse así: alguien del Shannon probó lo que ellos hacían, le gustó y les pidió que lo surtieran del vital elemento. Podía ser un sueño, también una pesadilla. "La capacitación la teníamos, faltaba la infraestructura", dice Mariana. En febrero de 2008 consiguieron la llave de la vieja carnicería y en febrero de este año comenzaron a producir. Han conseguido sacar 460 litros a la semana; creen que pueden obtener cinco mil litros al mes. Su diferencial es un producto, podría decirse, a medida. "Nos seguimos definiendo como artesanales y tenemos la capacidad de desarrollar productos nuevos. Nuestra ventaja es que podemos personalizar una bebida para quien quiera un estilo en particular".

Entre el alquiler, el equipamiento, importar materia prima (cebadas de Alemania; lúpulos de Estados Unidos) y las necesarias habilitaciones, por ahora el negocio arroja números rojos. "Pensamos llegar al punto de equilibrio este verano". La quijotada no es fácil. Para alegría, o desesperación, la demanda supera ampliamente la oferta. Vivir de la birra aún es un sueño. Mariana asegura que "ya hay una cola de ocho boliches interesados". Pero la novel empresa aún no tiene los suficientes dispensadores, o chopperas, para enviar a los locales. Cada uno de estos artefactos, con una capacidad de hasta 300 litros por hora, cuesta cuatro mil dólares. Todos los integrantes de Cervecería del Sur tienen en sus profesiones su verdadero medio de substistencia. "Y lo que más lleva tiempo es limpiar el local", resopla la joven ingeniera.

"No es un hobby caro", afirma Carlos mientras vuelve a bajarle la potencia a la garrafa. Enseguida enumera: lúpulo y levadura, unos 300 pesos ("lo malo es que sólo se consiguen en Buenos Aires") y una bolsa de 50 kilos de malta a 50 dólares. En su caso particular, ideó una especie de miniplanta de producción con tres tanques, estantes de metal y caños de redistribución en los que invirtió 14 mil pesos. "El rendimiento depende del tipo de cerveza que se elabore. Con ocho kilos (de malta) puedo hacer 40 litros de cerveza; o veinte, si quiero hacerla más concentrada y fuerte". Esta última conviene dejarla lejos del alcance de los niños.

Carlos es un verdadero cruzado por la birra, artesanal por supuesto. Ninguna de las producidas en plaza le llaman la atención y sostiene que la acción de los homebrewers repercutirá en un mayor abanico de ofertas a futuro. "Acordate lo que te digo. La cerveza va a seguir el recorrido del vino. En un futuro cercano, no será descabellado pagar 150 pesos por una botella que tenga un gusto o tono diferente. Hace poco no se te ocurría gastar esa plata en un vino, el mercado se amplió, ¡y hoy hasta los envasados en caja están buenos¡"


Para aprender y averiguar

El Club de Cerveceros Caseros del Uruguay tiene su propia página web: cerveceroscaseros.com.uy, y un grupo en Internet, cervezasuy, en Yahoo!
Uno de los miembros del Cccuy, Guzmán Peña, salió séptimo, entre 46 participantes, en un concurso de cervezas caseras realizado en Córdoba, Argentina.
Los cerveceros caseros argentinos fueron grandes inspiradores de sus pares de este lado del Río de la Plata. En la página web de este grupo hay una muy completa guía para la elaboración en la propia casa, tanto para novatos como para ya iniciados: cerveceroscaseros.com.ar/interior/elaboracion.php.
Mastra es otra cerveza artesanal uruguaya, lanzada hace dos años. Su website es: www.mastra.com.uy.
Fuente: Qué pasa.

"Una cerveza casera y uruguaya para celíacos" Entrevista en radio el espectador 26/07/10

En poco tiempo, los celíacos podrán disfrutar de un rica cerveza. La inciativa es de la Cervecería del Sur, una empresa que nuclea a los apasionados por la cerveza casera que un día decidieron montar su propio emprendimiento, y ahora ajusta detalles para lanzar al mercado una cerveza de sorgo, apta para el consumo de personas celíacas. Una de las fundadoras de Cervecería del Sur, Mariana López, habló con Asuntos Pendientes sobre este peculiar producto.

"Antojos con espuma" Diario El Observador - octubre del 2009

"Empresa uruguaya eleborará cerveza parar los celíacos" Diario El Observador - 5 de febrero del 2010

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